Diseñada con mosaico artesanal colocado a mano, la piscina de TERRA es una obra de arte en sí misma. 50 hectáreas de naturaleza se reflejan en sus aguas bajo el cielo mallorquín.
Cócteles al atardecer, vinos de la isla y conversaciones que se alargan hasta la noche. El bar exterior de TERRA es el escenario perfecto para los momentos más memorables de su estancia.